20130816

Sobre el espíritu indomable, temporalmente encadenado.

Perseguirte quizá sea una de esas causas perdidas, eso poco o nada importa. Hay empresas inútiles en los que el ser se empecina haciendo caso omiso de todos los signos evidentes de la ruta hacia el fracaso. Hay luchas perdidas desde antes de iniciadas, contra gigantes montañas de hielo que carcajean al ver nuestra llama. Existen dioses terrenales tangibles y etéreos que no pueden ser domesticados, que se escapan como el agua entre las manos, invisibles pero siempre presentes como el aire que respiramos.
   Tu error es subestimar tu espíritu, que quiere crecer, volar y ensancharse tanto o más que el propio universo. Y no entiendo cómo ni porqué lo atrapas en una botella, lo achicopalas y reduces para esconderlo en el último anaquel de tu pecho, quizá lo dejas en casa todos los días al cuidado de Eusebio, quizá lo cargas todos los días en tu bolso, al lado del portátil y los cuadernos con anotaciones laborales que, admítelo, aburren cualquier gana de la academia y prospecto de vida.
   Ya verás, tarde o temprano ese estuche de cristal no podrá contener más tanta presión, y de hecho no querrás contenerla. Las raíces de los árboles crecen, se abren paso entre la tierra, y de ser necesario rompen pavimento y fracturan viviendas con tal que todas y cada una de sus ramas y hojas se yergan a lo alto, hacia las estrellas. Hay fuerzas incontenibles que no puedes someter a la rutina, con las deudas, con las labores mínimas repetitivas ejecutivas.
   Ya verás que llegará el momento en que tu llama crezca, ese fuego interno que has tratado de extinguir consumirá con voracidad los calambres del alma, tu espíritu florecerá en una sinfonía de colores. Ya verás cómo retomas con ahínco las letras, ya verás lo que es sentir de nuevo más allá de la nada, la soledad y quizá algo de nostalgia. Ya verás cómo aire fresco ventila esos rincones llenos de polvo de tu alma. Entonces volverás a reír. De verdad.
   Aquella será una noticia pertinente, la esperaré.
  
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Filipo Rviz y el Taller del Cuento Ciudad de Bogotá 2008

Sobre esta página

Filipo Rviz / Felipe Gómez abre este espacio en abril de 2008 cuando hizo parte del Taller de Cuento Ciudad de Bogotá 2008.
Dirigido por Carlos Castillo Quntero
http://www.tcuentobogota.blogspot.com

Desde entonces esta Bolsa de Ideas reune los relatos preliminares.


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