20101104

Agua

He optado por el camino del odio. Estoy harto de amar pero que esto sea algo puramente unidireccional, y como veo las cosas nunca, jamás recìproco como lo fue.

¿Quieres analogías? Invertir en sentimientos equivale a ponerse en la tediosa labor de tratar agua de lluvia, de montaña, de un pozo, tratarla para hacerla potable. Con esta te puedes bañar (¡joder! vaya desperdicio), hacer una deliciosa sopa con cariñito, bañar al perro, la puedes gastar en lo que te venga en gana. Lo más idiota que se puede hacer es dejarla ir por la alcantarilla.

¿Quieres algo màs dramático? Veme en un yate, solo, cruzando el Pacífico, mas bien enlatado en una cápsula espacial, viajando desde Marte hacia la Tierra, un viaje de cuatro meses como los viajes de Colón. Ahora si que ves la importancia de haber filtrado y pasteurizado el agua. Debo bañarme una que otra vez a la semana, debo hidratar los alimentos a comer, hielo para el whiskey (imagìnate, en gravedad cero el whiskey saldrìa del vaso, pero no como una nube, por tensiòn superficial se arreglarìa en una esfera oscilante, un ovoide que se achata hacia los polos, luego hacia el ecuador y se repite armonicamente), a lo mejor tengo reservas para hacer lo que me venga en gana, todo excepto hecharla por la borda.

¿Sabes qué le pasa al agua en el vacío? Una parte se evapora y la otra se congela, a la vez. Ya me veo poniendo una bola de agua en la exclusa, la activo y miro por la venilla. Un hermoso jet de minùsculos cristales de hielo y vapor corre, se aleja perpendicularmente, los cristales como diamantes difractan la luz del Sol, giran ràpidamente, los colores varían rápidamente, del rojo al violeta, se desvanecen en la oscuridad del espacio profundo, auì estàn de nuevo, en otro cristal, titila, vienen y van de millones de unidades parpadeantes policromáticas de esa nubecilla que crece y se atenùa, allí va el agua, mi agua, un espectáculo magnífico, hermoso, ves miles y miles de arcoiris minùsculos que se alejan y se alejan cada vez mas para confundirse con el negro vacío de afuera, de la nada infinita que nos rodea pero nunca tomamos conciencia de ella.

Éxtasis. Tiempo de relajación. El corazón deja de latir en los oídos, la visión se nubla momentaneamente. Respiro. Entonces estoy de vuelta en mi ser, y me pregunto si valió la pena tal ejercicio. Cierro los ojos y sonrío. Definitivamente.

¿Qué pasa cuando se ama sin reciprocidad? Pues vaya y venga hacer este ejercicio de botar agua por la borda. Pero al repetirlo dia tras dìa le hace perder su gracia. Llega un momento en que pones tu esfera de agua en la exclusa y olvidas mirarla desbaratarse e irse al espacio. Lo haces por rutina pero no puedes dejar de hacerlo. Te hastìa pero no puedes dejar de hacerlo. Odias hacerlo, pero ya sabes, no puedes dejar de hacerlo. La computadora de la nave te dice "Advertencia, algùn idiota a bordo está arrojando material, pasando por alto la conservaciòn del movimiento, desviando la trayectoria por un capricho estùpido. Correcciòn realizada. Las reservas de combustible merman. Deje de hacerlo o nos vamos a joder". Y sigues echando agua por la borda.

Esta situaciòn llegarà a un final. Puede que se te acabe el agua, pero llegues a Tierra sano y salvo con un reporte en la bitàcora de vuelo sobre tus idioteces. Puede que se acabe el agua pero nada que llegas, te deshidratas ¿de dònde sacaràs el agua ahora? ¿haràs una parada en la pròxima estaciòn de combustible? pendejo, te mueres deshidratado, llega un bonito cadaver a tierra. Puede que se acabe el combustible, y tengas agua para joder la vida hasta que te mueres por que la trayectoria te va a llevar en cìrculos infinitos persiguiendo la Luna, un asteroide te pulveriza, caes directo en el Sol, o mejor aùn, llegas a la Tierra en rumbo de colisiòn, te quemas entrando a la atmòsfera y te pudres bastardo tan cerca de haberlo logrado.

Asì pues, lo más inteligente es dejarse de tonterías, no desperdiciar el agua. ¿Sabías que se recicla el aire en las naves espaciales? Cuando exhalas se escapa algo de vapor de agua. También se extrae agua de la orina. Como ya te dije, es complicado conseguir agua en el espacio interestelar. No he encontrado un modo para dejar de encantarme cada vez que veo ese estallido multicolor, mi parte racional no es escuchada, no tengo más alternativa que jugar de modo infantil, "combatiendo fuego con fuego", sentimiento con sentimiento, odiando cometer el acto, sin odiar el hecho en sì mismo.

Sé que lo sabes, pero no sobra repetirlo. Jamás te odiaré, pero he decidido odiar amarte.
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Filipo Rviz y el Taller del Cuento Ciudad de Bogotá 2008

Sobre esta página

Filipo Rviz / Felipe Gómez abre este espacio en abril de 2008 cuando hizo parte del Taller de Cuento Ciudad de Bogotá 2008.
Dirigido por Carlos Castillo Quntero
http://www.tcuentobogota.blogspot.com

Desde entonces esta Bolsa de Ideas reune los relatos preliminares.


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